El estilo alemán

Casi toda la literatura de negocios actual disponible en México es americana, un poco de otros países. No hay muchas ideas que no vengan de alguna  de las grandes universidades ó consultoras americanas. Las publicaciones de casos de éxito en libros y revistas  ocasionalmente incluyen alguna empresa europea o internacional (Zara, Nokia, Ikea), pero el modelo básico que se toma  es el mismo, es el de las grandes empresas americanas.

El modelo de éxito en otros países es diferente. Alemania como lo sabemos, se ha convertido en la economía dominante en Europa y sus decisiones afectan a gran parte del mundo. Ese poderío económico está basado en una proporción muy importante en el desempeño de las medianas empresas familiares. Este es un modelo diferente al modelo americano.

Las notas que comparto a continuación  están basadas en la experiencia de trabajar para una empresa mexicana que tenía un socio europeo, lo que me permitió trabajar con empresas alemanas, viajar por las zonas industriales de Alemania y entrar en contacto con la manera alemana de hacer negocios. Hay un libro algo antiguo, “Juggernaut, The german way of business” que puede ayudar  a profundizar  el tema. Las generalizaciones no siempre son válidas, tómelo como notas de viaje no como artículo académico ya que el tamaño de la muestra en este caso  no es muy grande, pero el tema es interesante y espero que estas breves ideas sirvan  para contrastar lo que leemos normalmente.

1. Rol del conocimiento

Alemania no se distingue por su cantidad de premios Nobel como los Estados Unidos, pero en contraste hay un énfasis en la aplicación del conocimiento. El conocimiento en Alemania es muy práctico, debe ser aplicable muy rápidamente. Esto les da una ventaja sobre los otros países. Sus industrias son intensivas en conocimiento y no se preocupan si su mano de obra es muy cara, cobran el conocimiento involucrado en maquinaria, software, productos químicos o aceros especiales. Un técnico alemán, sostenía, medio en serio y medio en broma,  que lo que para hacer una reparación en Alemania a un mecánico le llevaba una hora, en Estados Unidos le llevaba un día y  al mecánico mexicano una semana. La diferencia es el conocimiento, el conocimiento bien aplicado. La colaboración de las universidades y los institutos tecnológicos con las empresas en  Alemania es muy estrecha, tanto en la investigación de las universidades que se aplica a las empresas, como en la educación que se realiza tanto en  las universidades  como en las empresas.

 

2. Productividad

Como la mano de obra es muy cara las empresas están continuamente trabajando para mejorar la productividad. Uno de los caminos es la automatización. En las fábricas alemanas  siempre hay mecanismos automáticos “hechos en casa” que evitan los trabajos repetitivos a los operadores. Una vez visité una fábrica de rodamientos en donde no había prácticamente ningún operador y la producción se hacía utilizando aparatos construidos por la misma empresa, muy rudimentarios pero muy efectivos. Esto tiene relación con el hecho de que todas las carreras de ingeniería llevan en su tronco común materias de automatización y sensores, todos están familiarizados con el tema. En México solo unas pocas carreras lo llevan y a veces son cursos de especialización.

3. Flexibilidad

A pesar de su apariencia estable y poco flexible, las empresas alemanas al igual que el país tienden a cambiar cuando tienen que hacerlo. Cambian las leyes laborales para lograr la competitividad a nivel nacional, cambian el perfil del personal en las empresas, se adaptan a los mercados a donde exportan y lo hacen a tiempo. Hace unos años se requerían 3 o 4 técnicos para montar una máquina especializada fabricada en Alemania, hoy el técnico que la monta es especialista en las tres o cuatro disciplinas y hace el solo el montaje y el arranque. Como el alemán no es un idioma sencillo, se han preocupado por aprender el inglés y lo hacen al estilo alemán, impecablemente. Sólo China, de los países en desarrollo,  ha copiado la importancia del inglés en la educación. Todo esto abona a la flexibilidad de los alemanes.

4. Orden y disciplina

Aunque mucho han cambiado las costumbres, Alemania sigue siendo un país que se distingue por el orden y la disciplina y por el respeto a la autoridad. En las empresas esto hace la vida más simple. Las órdenes no hay que repetirlas o preocuparse si los compromisos se van a cumplir. La ejecución es más fácil. Los operadores no necesitan estar tan vigilados como en otros países.

5. Visión exportadora de las Pymes

No hay muchas empresas alemanas entre los grandes conglomerados globales (Top 500 o Top 1000) pero hay miles de empresas pequeñas y medianas exportando a todo el mundo todo tipo de bienes y servicios. La mentalidad exportadora es muy clara y no tienen que restringirse al mercado alemán; de entrada el enfoque es el mercado mundial. En este aspecto los instrumentos del gobierno facilitan a las empresas las tareas de comercio mundial con apoyos, financiamiento, seguros, etc. pero lo principal es la vocación exportadora.

6. Uno por uno, uno a la vez.

El modelo de la segunda guerra  de invadir primero Austria, después Checoslovaquia y así un país después de otro hasta casi adueñarse de Europa se refleja en la manera de operar de las empresas. Se resuelve primero un problema y después otro, y no se desenfocan tratando de resolver todo el mismo tiempo.

Por otro lado, las empresas tienden a ser muy disciplinadas estratégicamente, se dedican a unos pocos productos en unas cuantas aplicaciones y salen de sus nichos con mucha cautela. En el enfoque alemán para resolver un problema se busca mover una sola variable a la vez y solo después de comprobar el resultado de ese cambio se mueve  otra variable. Uno por uno hasta lograr la solución.

7. Solidaridad

Desde el mecánico que se preocupa por la seguridad de sus compañeros de Producción y en su tiempo libre diseña un sistema de protección para su estación de trabajo para evitarles accidentes, hasta la Alemania Occidental aceptando la unificación con Alemania Oriental tras la caída del muro de Berlín con los costos millonarios que implicó, la solidaridad alemana es un rasgo nacional que se vive en la empresa; en Alemania siempre hay una máquina o una palanca o una herramienta que seguramente alguien construyó para hacerle la vida más fácil al trabajador. De pasada aumenta la productividad.

Hace años los turcos eran trabajadores inmigrantes,  hoy la solidaridad alemana los ha hecho ciudadanos alemanes participando de la vida de la sociedad, a  diferencia de lo que sucede en Francia o España con sus inmigrantes.

8. Competitivos y Competidores

Las empresas alemanas son muy “competitivas” en términos de ganar en el mercado además de ser muy competitivas económicamente.  Han adoptado mucho de la tecnología de competitividad además de desarrollar la propia ya que a las empresas alemanas no les gusta quedarse atrás. Cuando un competidor hace una mejora al producto la empresa acelera sus procesos de investigación para superar al producto competidor. Mercedes y BMW están compitiendo continuamente entre sí para hacer mejores carros y de pasada compiten con los productores mundiales. Además, les gusta mucho ganar. No sólo en el fútbol, en todo quieren ser los primeros.

9. Simplificación

Las empresas alemanas tratan de no perder tiempo, ni en piso de producción ni en las oficinas administrativas ni en el “back office” No hay tiempo para perder tiempo. Ni correos de más, ni juntas maratónicas, ni largos reportes.

Al comparar el desempeño entre empresas de diferentes países, la diferencia principal estaba en la complejidad de las tareas y procesos y las ineficiencias y desperdicios de las organizaciones comparadas con las alemanas. En los trabajadores de cuello blanco,  que tienen tareas complejas y repetitivas es donde se hace mayor la diferencia.

10. Visión

Otra razón del éxito de las empresas Alemanas ha sido la visión de largo plazo. Por un lado mucho de la situación de la economía alemana actualmente es el resultado de haber visto el potencial de China antes que los americanos o los demás competidores europeos. Fácilmente 1 de cada 2 coches en China es alemán y todos fabricados ahí, lo que hace que haya muchas empresas alemanas instaladas desde hace varios años.

Además, Alemania nunca ha dejado de ser un país manufacturero, los ingleses se trataron de convertir en un país de servicios financieros, los franceses quisieron ser financieros y de informática, abandonando sus raíces y parece que todavía no encuentran su camino.

Roberto Adame

Fundador de Adame & Co., autor del libro "La invención del futuro: El desafío del liderazgo", comprometido en apoyar a las empresas a crecer y a los líderes a alcanzar sus sueños.

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