Tres maneras de escribir la estrategia

¿Cómo se lo que pienso si no lo he dicho? Sostenía H.A. Klauser citando a un pensador inglés y ¿cómo se cuál es mi estrategia si no la he escrito? Sería la aplicación a los negocios.

En un ejercicio de planeación tocaba la sesión de construir o más bien reconstruir el rumbo de las empresas y del corporativo del grupo empresarial que pasaba por serias dificultades; cada participante realizó la clásica descripción de un escenario futuro ideal. Cuando tocó el turno del director general, su respuesta fue clara y perfectamente cuantitativa: Para el año 20XX lo que veo es ventas ‘X’, EBITDA ‘Y’ y flujo neto ‘W’. Esto es el perfecto ejercicio de planeación cuantitativa. Se planea construyendo un estado de resultados objetivo, con todos sus componentes. Esta forma de planeación se realiza por supuesto en Excel.

En los años de práctica de diseño de estrategias y planeación, me he encontrado que la cultura y la idiosincrasia de los ejecutivos y empresarios responsables influyen naturalmente en la manera y las prácticas de las definiciones estratégicas y su transformación en planes de trabajo y proyectos. Esto se manifiesta en la selección de Excel, el Power Point o el Word como el lenguaje en el cual el líder siente como el más adecuado para expresar el estilo, la manera de pensar y escribir sobre la estrategia.

Hay empresas que planean en clave de Power Point, otras como el caso el director mencionado lo hacen tipo Excel y también las hay que transitan por su proceso en clave de Word.

Por supuesto la planeación no se realiza exclusivamente de una u otra forma, hay slides de power point que presentan una redacción tipo Word, con las páginas llenas de palabras y otras que usan el Excel para narrar las estrategias.

Los procesos de estrategia tipo Power Point son los dominios de las frases cortas, de los bullets, pocas palabras en cada frase, pocas frases por cada slide, pocos slides, de preferencia, por cada presentación. Esta forma resume los conceptos generales del rumbo, la visión etc. en unas cuantas palabras, así mismo, define los elementos de creación de valor y las ventajas competitivas igualmente breves.

El modelo de Word se convierte en una narrativa del negocio que lo describe en detalle. En las primeras etapas de la generación del business plan que trata de poner en blanco y negro lo que se supone es el negocio la herramienta de Word es ideal para describir el concepto del negocio. Plantear y responder preguntas como: ¿qué hace?, ¿para quién lo hace?, ¿cuáles son las diferencias que hacen que el negocio tenga probabilidades de éxito?, e intentar la descripción de todos los elementos que sustentan la lógica del negocio. En este momento de la vida del negocio escribir la planeación y la estrategia al detalle en Word ayuda a entenderlo y por ende a saberlo. Esto se aplica a los momentos de transformación profunda del negocio.

¿Hay alguna mejor que la otra?, Hasta ahora he encontrado que cuando se hacen cuidadosa y profesionalmente cualquiera de las tres funciona, pero las más exitosas muestran una combinación de los tres estilos que se complementan y enriquecen. Cada uno de los estilos particulares tiene sus ventajas y limitaciones.

El ejercicio de Excel es con frecuencia más bien una proyección de los resultados deseados más que el desarrollo de una estrategia o de los elementos del concepto estratégico de la empresa. Implícitamente se establece que es posible lograr las metas, que hay formas para llegar a los objetivos, pero se queda en la mente de unas cuantas personas en la organización, el resto no alcanza a ver de qué se trata y hacia dónde va la empresa y provoca desapego del proceso estratégico del cual nadie se adueña

La planeación en Power Point sufre con frecuencia con falta de precisión ya que una sola frase no alcanza a cubrir los aspectos detallados de iniciativas o estrategias. Es muy elegante en su presentación, si usted busca las presentaciones estratégicas de las empresas americanas Top 50 o Top 500 verá un despliegue de slides con mucho color y pocas palabras. En estos casos suelen acompañarse de toda la información financiera relevante y también una carta del director o CEO escrita perfectamente en Word.

Hace algún tiempo estaba de moda hacer todo, incluida la estrategia, con los dos lados del cerebro, el izquierdo lógico y el derecho visionario, ahora, mientras se popularizan los Business Model Generators y los ejercicios dibujados en la pared que terminan fotografiados por los smartphones, el paquete combinado del Microsoft Office para escribir la estrategia conforma las herramientas actuales más efectivas.

Roberto Adame

Fundador de Adame & Co., autor del libro "La invención del futuro: El desafío del liderazgo", comprometido en apoyar a las empresas a crecer y a los líderes a alcanzar sus sueños.

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